[Insertar una balada italiana]
19:30.... marcó su rolex de oro con incrustaciones de diamante... el regalo por su cumpleaños número 15, edad que tenía actualmente su hija. Ahora todo era desechable. Los jóvenes no consideraban los esfuerzos de sus padres, por construir todo ese imperio. Autos, piscinas, casas.... las cosas perdían en instantes su valor intrínseco al estar al alcance de la mano.
Estaba por llegar. No decepcionaría a su invitado. Impecable con su nuevo terno Armani; color negro de la línea Alto Codice Catogoria... completó su vestimenta con colleras de plata, corbata Marco Pascali y mocasines Christian Loubotin, del mismo color que la chaqueta y los pantalones.
-"Adelante".-indicó con voz raspada. Era una herencia de familia. Al parecer, Vegeta Corleone I daño sus cuerdas vocales durante un tiroteo y la malformación se traspasó como un defecto genético a sus vástagos masculinos.
Cuando la puerta del despachó se abrió, los visitantes vieron a un hombre perfectamente vestido, que estaba sentado con sus manos apoyadas en un largo escritorio de caoba. Las paredes eran del mismo material, aunque tapizada como estaba de libros, difícilmente se podía apreciar. Solo dos estaban libres. La que albergaba al alce disecado y el escudo familiar de los Corleone y otra; que era un amplio ventanal con vista al jardín.
-"Tome asiento".-invitó Vegeta sin cambiar la expresión de su rostro. Era un hombre de facciones duras y ceño fruncido. Para colmo, las pronunciadas entradas de su frente lo hacían ver más tosco aún. Sin embargo, su rasgo más peculiar era su cabello. Duro como la virutilla, desafiaba la gravedad y a todos los estilistas del país al elevarse como un helado sobre un cono.
-"¡Le juro que no fue mi intención!.... jamás le tocaría un pelo a la ragazza....".-insistió casi por reflejo uno de los tres hombres que había atravesado el portal. Tenía una acentuada musculatura y una enorme mata de cabello negro que caía hasta el suelo.-"...puede pasar, con solo unas copas... solo unas copas...".
Trató de explicarse... pero la fuerte presión que ejerció sobre su hombro, otro de los hombres se lo impidió.
-"Calmate Raditz... el Signore Vegeta aún no te ha otorgado la palabra"- advirtió. Este era aún más grande, pero al contrario de Vegeta y Raditz, su tenía la cabeza calva como una nuez. Un bigote en forma de "u" invertida adornaba su rostro.
-"Deja que hable, Nappa...".-dijo la tercera figura cuyo rostro permaneció en sombras. Lo único que sobresalía de su largo y liso cabello negro, eran un par de intensos ojos azules.
-"Raditz...".-comenzó el hombre detrás del escritorio.-"Te traté como un hermano más... ¿no es cierto?...".
-"¡¡P-pero giovane Vegeta...!!!. ¡El alcohol... el alcohol tiene la culpa! "¡Yo respeto a la ragazza con todo mi corazón... ¡jamás le tocaría un pelo!".
El ceño del otro se arqueó aún más.
-"No me has respondido.... ¿te he tratado como un hermano o no?". ¿te he fallado alguna vez?... ¿mi familia le falló a la tuya?".
-"Jamás signore...jamás. Su padre, il Padrino Verdura, me acogió cuando nadie daba un peso por mí...me integró a la familia... me dio su apellido y un trabajo".
-"¿Entonces por que me traicionas a mi?".-respondió Vegeta dolido, aunque más enérgico.-"Mi figlia me lo contó todo... aunque desde hace tiempo lo sospechaba. Comprendo que Bra es hermosa, pero debes aprender a guardar esos instintos animales que tienes Raditz... intentar forzarla no es un buen camino para ganarse mi amistad".
-"Ahora tienes el barro hasta el cuello, Raditz... mira que intentar violar a la hija del signore Vegeta".-se burló Nappa.
-"¡N-no intenté violarla... solo besarla y eso porque estaba con unas copas demás!".-los ojos del hombre melenudo se posaron en una botella de Château La Tour Carnet 27. Con miedo intentó servirse una copa, pero Vegeta lo detuvo con un gesto.
-"Ya sabemos que el trago te hace mal Raditz... y no querrás estar borracho en los últimos instantes de tu vida"...-sentenció Vegeta.
-"¡P-pero Vegeta....tu lo dijiste, somos como hermanos!".-suplico el melenudo olvidando el protocolo.-"R-recuerdalo... los hermanos se perdonan errores".
-"Lo siento Raditz, pero a los subordinados no se les otorgan segundas oportunidades... no me atan lazos de consanguinidad contigo, pero si con Bra... La famiglia é la famiglia, capisce?".-dijo Vegeta con una calma atroz.
El tipo aterrado, se levantó de su asiento y retrocedió. Tanteó a su alrededor en busca de un arma u algo que le diera ventaja, pero era inútil. Apoyó su espalda involuntariamente en el ventanal y la sombra que su cuerpo proyectó, delimitada por el sol que moría en el horizonte, tembló en el fondo de la habitación. El rostro de su verdugo no se vislumbró bien a causa de esto. Vegeta introdujo su mano dentro en el bolsillo interior de su chaqueta y esta volvió a emerger empuñando una Pietro Beretta "Big Bang", calibre 9mm, bañada en oro por completo.
Raditz, atravesó el vidrio, perforado en todo su cuerpo por pequeñas balas. Una masa sanguinolenta, adornó el camino empedrado que era el inicio de la mansión del Padrino Verdura. Más tarde, el forense declaró que fueron 14 disparos.
Tal cual como si leyese idioma braile, sus dedos repasaron los surcos tallados en la fría roca. Estaba mojada y era rugosa al tacto. Goku Montoya giró la cabeza un par de veces para corroborar lo obvio: nadie más que ellos cuatro habían asistido al funeral de su hermano, lo cual simplemente confirmaba el tipo de vida que había llevado.
Goten silbó con indiferencia. Desde que podía recordar, solo había visto un par de veces a su tío Raditz: ambas llegando a altas horas de la noche con una borrechera de película. Gohan le pateó la pierna con disimulo para indicarle que respetase el luto de su padre. A la izquierda de Goku estaba Chichi. Pensó en decir unas palabras, pero prefirió quedarse en silencio. Su cuñado nunca fue de su agrado y Goku lo sabía perfectamente. Si no había nada bueno que decir del muerto, lo más generoso era quedarse callado.
-"Me lo cobraré.....".-murmuró Goku, entre el discurso monotono del cura y el gotear sin cesar de la lluvia. Gracias a su cercanía, Chichi pudo escucharlo e instantes después prefirió nunca haberlo hecho.
-"¡Ya basta!"-interrumpió Chichi de golpe. El sacerdote viendo venir la discusión y hastiado de la lluvia, finalizó apresuradamente su monólogo, a la vez que los sepultureros dejaron caer la pesada losa sobre el ataúd.
-"¡Ya bastante nos arruinó Raditz en vida, para que ahora lo siga haciendo en la muerte!. ¡Si sientes impotencia por la perdida de un familiar, remedialo preocupandote por los que aún están vivos!.... ¡no los pierdas en una estúpida venganza!".
-"¿Estúpida.....Chichi?. Raditz pudo ser lo que quieras, pero también era mi hermano. No puedo estar tranquilo sabiendo que su asesino está libre y feliz de la vida.....".
-"¡Pues para eso eres policía Goku Montoya!. ¡Haz cumplir la ley.... no la pises por una venganza personal!. Busca pruebas, evidencias... ¡que se yo!... llevalo a un juicio, en lugar de meterte en su guarida".-respondió la mujer.
Goku acarició la mejilla de su mujer con suavidad comprendiendo su preocupación.... sin embargo, su mirada conservó la determinación.
-"Con Vegeta la justicia no existe en esta ciudad. Controla tanto a los mafiosos como a la policía. La única ley a la que puedo apelar es a....¡esta!". -señaló con fuerza Goku, mostrando su puño.
Chichi cubrió con suavidad el puño entre sus manos....
-"No puedes engañarme.....déjalo salir....hacerte el duro solo te hará más daño".
La miró con intensidad, pero sus ojos perdieron fuerza. La imagen de su mujer se cristalizó en sus pupilas. Un par de humedades recorrieron sus mejillas. El policía enterró su cabeza en el hombro de su mujer.
-"R-raditz......raditz".
-"¡Tu tío ha muerto!"-exclamó Videl perpleja.-"¡Debiste decírmelo!".
-"Fue demasiado repentino. Nos avisaron cuando el cuerpo ya estaba en el cementerio".-respondió Gohan.
-"¡Por dios, Gohan!"-le interrumpió su novia.-"Hablas como si fuera un tramite...".
-"Sería cínico si hablase de otra manera. La verdad es que Goten y yo apenas lo conocimos. Los únicos recuerdos que tenemos sobre él están relacionados con gritos y platos rotos".
Ambos dieron un pequeño rodeo para evitar la poza que cortaba el camino. Ya no llovía, pero el techo de nubes aún no mostraba alguna fisura. Gohan tomó la mano de Videl para ayudarla a saltar una segunda poza, que era mayor que la anterior. El muchacho aprovechó esos momentos para escrutarla sin que la chica se diese cuenta. Videl era hermosa. Cada día que pasaba lo era más.
Recordó como se toparon hace dos años, durante el ataque de la "ceremonia de bienvenida a los novatos". Siendo hija del conocido campeón de lucha libre, Mr. Satán, gozaba de cierta fama que la precedía. Muchos intentaron ganarse su afecto, sobre todo los de cursos mayores, sin embargo, el rechazo de ella fue inmediato. Para su desgracia, no tomaron bien su negativa y decidieron jugar con ella. Con unas tijeras de podar cortaron su largo cabello y la habrían dejado calva de no ser por la intervención de Gohan. A pesar de verse superados en número, ambos eran bastante habilidosos en el kempo chino y despacharon a una buena cantidad, antes de tener que huir para esconderse en el baño. El episodio les costó el repudio generalizado de gran parte del alumnado, durante un par de meses, lo que los obligó a buscar charla entre ellos, y como sucede en estas historias, al término del primer semestre eran inseparables y al final de año eran novios. Ahora ambos iniciaban el segundo año de Medicina sin mayores contratiempos.
El mayor pasatiempo de Videl eran las Artes Marciales. No por nada era capitana del club de karate de la Universidad, al cual Gohan había ingresado, solo para estar más tiempo con ella. A pesar de ser más habilidoso, el muchacho se contuvo lo suficiente para no quitarle el puesto y el orgullo a su novia. Todo marchaba sobre ruedas hasta el momento.
-"¡Gohan-kun!....¡Videl-chan!".-llamó a gritos Iresa, una compañera rubia de pelo corto que era la mejor amiga de Videl en la Universidad. Junto a ella estaba Shapner, un estudiante bien parecido, de largo cabello rubio y mirada arrogante. En un principio tuvo un claro interes por la hija de Satán, sin embargo, la clara predilección por Gohan le hizo desistir con el tiempo. Ahora tenía el empleo de gigoló de medio tiempo.
-"Calma Iresa".-pidió Videl, que no era muy dada a los gritos a no ser que fueran dentro de un dojo.
-"¡¿Qué me calme?!. ¿Como quieres que me calme con semejante portada del Satan Herald?".
-"¿Qué portada?".-preguntó Gohan sin entender, mirando su novia en busca de respuestas, mas ésta levantó los hombros en señal de igual ignorancia.
Shapner torció su boca en una mueca de burla.
-"Se nota que todo ese flirteo los ha borrado completamente del mundo real"-sentenció para verguenza de la pareja. Rapidamente el chico de cabello largo, sacó el diario de su mochila y practicamente se lo enterró a Gohan en la cara.
-"Esto".
"CIENTIFICO JUEGA CON FUEGO Y SE QUEMA".
CAPITAL DEL OESTE- Gran conmoción dentro de la comunidad científica. El famoso Dr. Maki Gero, vicepresidente del Consejo de bio-tecnologia fue sorprendido el día Viernes 6 de Mayo, llevando a cabo diversos experimentos genéticos y robóticos, utizando como conejillos de Indias a seres humanos. Con esto, Gero transgredió el inciso 6 del artículo 54 del Código de Ética científica, referente a la experimentación sobre personas. Un cónclave cientifico se congregó de inmediato con reacciones aireadas por parte de sus miembros. El destacado Dr. Briefs, creador de las famosas capsulas Hoi Poi y presidente de la asociación, pidió la renuncia inmediata de Gero. Ante la negativa del interpelado, el consejo en su conjunto lo demandó ante los tribunales civiles a comparecer. El día de hoy deberá rendir cuentas....
-"¡GERO-SENSEI!".-exclamó Gohan sin creerlo. -"Él jamás haría algo así".
-"Pues creelo".-respondió Shapner, indicando hacia la entrada del edificio. Gohan vio a una multitud de alumnos de todos los años, congregados en torno a la puerta. Entre ellos un reportero de largo cabello negro, recogido en una cola intentó abrirse paso. Tenía una cicatriz en la mejilla derecha y estaba acompañado por un pequeño gato volador.
-"¡Permiso!....¡dejenme pasar, mocosos de mierda..!!.... mmm....no había notado lo buena que estan las universitarias por aquí...".-comentó el periodista con una cara de emoción que se notó a leguas.
-"¡Yamsha-kun!...concentrate en tu trabajo!".-indicó la debil y tartamudeante voz del gato, quien sostenía una cámara fotográfica.
-"¡Y tú concentrate en tomar fotos, Pooar!".-le respondió agresivamente Yamsha.
La multitud se agitó. Un grupo de policías se abrió paso, empujando con fuerza a un viejo esposado. Gero tenía una mirada dura. Las dos delgadas líneas blancas que eran sus ojos, parecían pintadas en mitad de una cara surcada por arrugas. Un generoso mostacho brotaba por debajo de sus fosas nasales escondiendo su boca. La parte superior de su cabeza era lisa como una bola de billar, sin embargo, una mata de cabello cano caía desde su nuca hasta el final de su espalda.
-"¡Avanza!"-ordenó con dureza quién daba la impresión de ser el líder de la patrulla. Un extraño hombre de fisico respetable, calvo y con tres ojos. Le seguía los pasos, un pequeño hombrecillo que parecía ser un títere; era extremadamente palído y sus ojos grandes como platos, daban la impresión de ser incapaces de parpadear. Ambos vestían un uniforme azul, de botas altas y un sombrero adornado con una insignia dorada.
Yamsha y otros reporteros, tanto de diarios como de tv, se agolparon en torno al prisionero, pero el hombre calvo los rechazó con la punta de su macana.
-"¡Largo!".-ordenó con severidad.-"Obstruyen la labor policial".
Pooar y su compañero se adelantaron indignados.
-"Nosotros también estamos haciendo nuestro trabajo...¡no puedes tratarnos así....tríclope".
-"¡Teniente Ten Shin Han para ti!".-señaló con furia. De de todas las razas que poblaban la Tierra, los tríclopes fueron de los ultimos en integrarse a la civilación. Solo la legislación reciente, había terminado con la discriminación y les había permitado acceder a cargos públicos. Obviamente, lo que estaba en el papel no era reflejo de la realidad. Mucha gente aún conservaba sentimientos racistas hacia ellos.
-"Lo que diga...cabo Ten Shin Han".-remarcó con ironía el periodista.-"Pero la verdad es que he venido a conversar con el prisionero, no con ud, así que si me permite....".
La verdad es que el prisionero no daba señas de tener ganas de hablar con nadie. Solo inclinó su cabeza para evitar el flash asfixiante de las camaras.
¡CRRRRRRRIIIIIIIINGGG!".
El chirrido repentino de ruedas de auto interrumpió el ajetreo. 6 limusinas blindadas aparcaron en la entrada, justo al frente de la multitud. La muchedumbre temerosa de lo que vendría, se apartó a toda velocidad. Pero para desagracia de gran cantidad de ellos, los extraños no se detuvieron a conversar. Los vidrios polarizados bajaron y una ráfaga de metralletas baño a los estudiantes, periodistas y policías. Ten Shin Han, Chaoz, Yamsha, Pooar y Gero junto a unos pocos policías lograron agacharse y refugiarse a tiempo para evitar los mortales proyectiles.
-"¡Gero-sensei!".-gritó Gohan desde el otro lado del patio alarmado.
-"Espera Gohan!....es peligroso!".-gritó Videl inultilmente al ver como su novio se alejaba hacia la balacera. -"¡Maldición!"-agregó y fue tras él.
Ya atrincherados, la fuerza policial respondió también con armas de fuego. En ambos bandos hubo gran cantidad de bajas. Era claro que estos tipos venían por Gero y necesariamente debían bajar del auto para llegar a él.
Un par de mafiosos se escurrieron entre las multiples barricadas que se formaron y se acercaron al Dr. Maki.
-"Detenganse!".-ordenó autoritariamente Gohan.
-"Así que el bebé quiere jugar ¿eh?".-rió uno de los tipos con sorna. Era el más alto del grupo. Estaba peinado con gomina, su nariz era ganchuda y la boca la tenía un tanto torcida. Se arrojó sobre el muchacho sin demora. El hijo de Goku con sorprendente habilidad evitó un par de golpes y detuvo una patada con sus brazos. Sin demora le aplico una llave en la pierna, haciendole morder polvo.
-"H-haz hecho tus deberes al parecer....muchacho".-murmuró el tipo escupiendo sangre. Sus labios se torcieron mucho más. Su mano rugosa se arrastró por el piso y levantó una nube de polvo que arrojó sobre el universitario, cegandolo por unos instantes. Empuñando una manopla en su mano derecha lo golpeó en el centro del estómago arrebatandole el aire. Gohan sujetó con dolor el lugar del impacto y aspiró hondo en busca de aire.
-"¡Ya no eres tan valiente!...¿eh niño?".- el tipo corrió para rematarlo, pero en ese instante, un destello de furia iluminó los ojos del chico y atrapando la muñeca del mafioso, le colocó un soberbio derechazo que le borró en un instante toda la horrible hilera de dientes delanteros . El sujeto cayó inconsiente.
-"L-las prácticas de la universidad no bastan. Otosan tiene razón.... debo entrenar más".-se dijó a si mismo. El estomago le dolía una barbaridad. Con satisfacción, aunque con preocupación observó como Videl despachaba a otros dos tipos. Uno gordo con la cara corcomida por el acné y uno que parecía un esqueleto andante, con unos ojos diminutos insertados en enormes cuencas.
-"¡Gohan!. Detrás de ti!".-gritó Videl horrorizada.
El universitario olvidó por completo al otro tipo a causa del dolor. Un garrote cayó implacable sobre su espalda. Gohan rodó por el suelo como un muñeco de hule. Horrorizado vio como su atacante se aprestó para darle el golpe de gracia, mas este nunca llego. El ruido de un trueno resonó a espaldas del tipo y sus ojos quedaron en blanco, carentes de vida. Momentos más tarde, soltó el garrote y cayó con fuerza al suelo mostrando un horificio en su espalda del cual emanó bastante sangre y humo.
-"¿Estás bien?".-preguntó Yamsha, con la pistola aún humeante en su mano, ayudandolo a incorporarse.
-"N-no sabía que los periodistas tuviesen licencia para portar armas".-dijo Gohan algo maltrecho en tono de broma.
Yamsha le sonrió de vuelta.
-"No. Pero tampoco tenemos una prohibición para arrebatarlas de policías muertos....sobre todo en una balacera".
-"Te sorprenderías de las cosas que SI son delito".-dijo acusatoriamente una voz a sus espaldas. Era Ten Shin Han junto a Chaoz y agregó.-"Pero no discutiremos eso ahora, necesito de tu ayuda para proteger a Gero".
-"Así me gusta Ten Shin Han. ¿Quién dijo que no podíamos entendernos?".-respondió Yamsha sonriendo.
El tríclope miró de reojo a Gohan y Videl.
-"Uds. dos vayanse....este no es lugar para niños".
-"¡¿Niños?".-exclamó Gohan enojado.-"El Dr. Gero es mi sensei..... además... ¿no vio acaso, mi pelea con el gigantón?".
-"Si, pude ver tu pésima performance, por eso quiero que te largues".-añadió el teniente, tranquilamente sin alzar la voz.
-"¿Y como es que trae a un niño acá?".-indicó Videl enojada, señalando a Chaoz.
-"Tengo 38 años...... enana".-dijo Chaoz con voz plana, carente de toda emoción.
-"¿Enana?".-repitió Videl sin creerselo.-"¡¿Como te atreves?!...soy la hija del gran Mr. Satan".-gritó intentando abalanzarse sobre el maniquie andante, pero Gohan la sujetó a tiempo.
-"Se llevan a Gero".-indicó Chaoz con frialdad, apuntando con su dedo hacia un punto detrás del hombro de la chica.
El resto de los policías eran historia. Uno de los tipos envolvió con una bolsa plastica la cabeza del cientifico, mientras que el otro lo rodeó con sus brazos. La puerta de uno de los autos se abrió de par en par esperando recibir al secuestrado. El grupo intentó seguirlos, pero otros diez mafiosos les cortaron el paso.
-"No tenemos más remedio".-afirmó el Teniente Ten, arremangandose la camisa.
-"Me recuerda a mis peleas de bar. ¡Que tiempos".-agregó Yamsha respirando con emoción.
La gresca se armó. Un mafioso disparó con su metralla directamente a Ten, pero este agilmente rodó por el suelo y cogió el escudo anti-molotovs de un compañero muerto. Con una agilidad casi sobrehumana corrió en dirección del mafioso protegiendose con el escudo, el cual finalmente arrojó sobre el tipo, rematándolo con una patada voladora.
-"Uno menos"-señaló el calvo teniente.
-"Sin duda es Kung-Fu...".-dijo Videl sorprendida.
-"Estilo de la garza... para ser más exactos".-agregó Yamsha.-"Hay que demostrarle a este tríclope chino que el kempo de nosotros es mejor".
El periodista de la cicatriz no se quedó cortó. Al igual que Ten, rodó por el suelo para evitar un par de disparos y sin mirar, realizó una serie de disparos a ambos lados con la Bersa Tander de 9 mm que le arrancó al policía. Un par de enemigos cayeron muertos con todos sus puntos vitales tocados por las balas.
-"Ryoga Fu Fu Ken.... variante de pistola".-sentenció Yamsha con una sonrisa y los ojos cerrados.
-"¡No te confies tarado!".-gritó Ten unos 5 metros más allá. Detrás de Yamsha, un tipo estaba listo para apuñalarlo con un cuchillo. Esta vez, Gohan le devolvió el favor. Con una patada desvió la navaja y luego giró en 360 grados para conectarle una segunda, en la cara, con su otra pierna. Con la nariz rota, el sujeto cayó al suelo inconsiente.
-"Gracias chico"
-"No hay de que"- respondió Gohan y en seguida despachó a otro que venía a completar la labor de su compañero, arrojandole una piedra con fuerza, en medio del rostro.
Un hombre de cara rubicunda atacó a Videl. La chica evitó el palo que era el arma del atacante y con su pierna lo desarmó. La joven se apropió del bastón y apoyandolo en el suelo, lo usó como garrocha, para elevarse y caer con los dos pies sobre el rostro de su rival. Antes de caer, giró como una rueda y aprovechando el impulso golpeó a otro con el bastón en la cabeza como si se tratase de un mazo, haciendole perder la conciencia.
El pequeño Chaoz era un experto con su macana. Se deslizó por debajo de las piernas de un rubio alto y le dio un certero golpe en sus "partes" que sin duda lo dejó sin hijos para siempre. Antes de terminar la barrida, arrojó su macana a otro, con tanta fuerza, que le atravesó la garganta, eliminandolo en el acto.
Ten acabó con el último rompiéndole el cuello con una llave. La represión, con este nivel de violencia, no era raro en una ciudad que estaba sumida hasta este punto de delicuencia. Cuando eras policía solo te quedaban dos alternativas: ser corrupto o asesino.
-"¡Mierda!".-exclamó Ten con furia.-"No llegamos a tiempo".
Tenía razón. Gero fue introducido en la limusina a pesar de sus pataleos. Antes de que el auto cerrase sus ventanas para darse a la fuga, Gohan vio en su interior un par de jovenes de ojos claros y cabello largo. Uno de pelo negro y la otra rubia. Sin duda eran hermanos por su enorme parecido....pronto el vehiculo se perdió en la distancia.
Ten limpió el polvo de sus anchos pantalones azules y miró a Gohan.
-"Eres hijo de Goku Montoya ¿no?.....del detective Montoya, quiero decir..".
Gohan lo miró sorprendido.....
-"¿Como lo cono....?".
-"Te le pareces mucho"-lo interrumpió Ten.-"...y tienes la misma valentía con la que me describieron a tu padre.... y la misma vehemencia.... hace una semana que me trasladaron a su división....".
-"Vaya".-exclamó Yamsha.-"Vine a cubrir un arresto y terminé en una balacera... de todas maneras es una noticia más interesante.... creo que irás a primera plana Gohan-kun"-rió Yamsha.