Un nuevo año de colegio.... el último año de colegio. Habían muchas cosas por las cuales preocuparse. Elegir universidad era una de ellas. Por suerte tenía la asesoría del geniecillo de la familia: Gohan. Solo 2 años lo diferenciaban de su hermano, lo que los colocaba en el mismo rango de intereses e inquietudes.
Goten pateó con fuerza una lata de Baba-Cola. Estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no miró al frente al hacerlo.
-"¡Arrgh!....mierda!!!.....!".-exclamó un joven sobandose el ojo. Despertando de su ensoñación Goten se percató de que había llegado a la entrada del colegio. El chico de cabello lila gimió de dolor al recibir de lleno el regalo del hermano de Gohan. El de cabello negro se extrañó....
-"Uh...¿vas a la escuela?.... jamás te había visto".
-"I-imbécil... ¿no ves como me dejaste el ojo?. ¡En lugar de hacer una acotación estúpida, ayudame!".
-"Está bien.... está bien... perdona. Fue sin querer. Te llevaré a la enfermería... supongo que no sabes como llegar".
Goten se acercó para cargar al chico pero este lo apartó de un manotazo.
-"Estoy ciego, no cojo. Solo guíame".
Al quitar su mano, el chico de lila posó por primera vez su ojo bueno sobre Goten.
-"Eres un saiyajin...¿no?".
Goten retrocedió sorprendido. El otro le sonrió por primera vez.
-"No te preocupes, aunque no lo parezca, yo también soy uno.... un semi-saiyajin... y por lo que veo tú también".
Goten incredulo miró y tanteó su cuerpo unos momentos.
-"La verdad es que no veo nada que me delate".
-"No, pero sentí la fuerza de tu mano, cuando te aparté con la mía. Por cierto...me llamo Trunks".
El muchacho de cabello lila se incorporó ya más calmado, aunque todavía cubría su ojo lastimado con una mano. Extendió la otra para saludar a Goten.
-"Quedamos pocos saiyajins en la Tierra, sería una lástima que nos llevemos mal".
Goten dijo su nombre y apretó la mano ofrecida con una sonrisa. De inmediato sintió la fuerza inusual de la que le habló Trunks.
-"Ven, es por aquí".-le señaló con un gesto. Goten no pudo evitar mirar la ropa de Trunks. Le dio la impresión de ser muy costosa. Camisa Sartori, pantalones Calvin Klein, chaqueta Burberry y zapatos Prada de la línea deportiva. La cercanía por ser ambos semi-saiyajins, pareció distanciarse cuando sus ojos dieron con la marca de cada una de sus prendas.
-"Bonito conjunto ¿eh?".-indicó Goten aparentando indiferencia.
-"Si al menos lo eligiera yo...".-agregó Trunks con una sonrisa amarga.
La enfermera Lunch hizo un trabajo rapido y efectivo en el muchacho. Un par de gotas y el ojo perdió toda su irritación. Era una mujer hermosa. Todo el sector masculino babeaba por ella. Su carácter dulce, largo pelo azul y amabilidad despertaban las mas variadas fantasías sexuales en los púberes. Sin embargo, extraños rumores acerca de cambios bruscos de personalidad, aparejados a una mutación del cabello, mantenían a todos al márgen.
-"No hay duda de que está como quiere...".-señalo Trunks con una sonrisa, al salir de la enfermería. El dolor de su ojo, fue compensado con creces al tener un primer plano de los pechos de Lunch, mientras esta lo curó.
-"Si, pero más vale que te andes con cuidado".-advirtió Goten con una sonrisa de complicidad.-"Es bonita, pero bastante rara.......y......¡oooooh!.... ¡hablando de chicas bonitas....! ¡mira!".
Una limusina se estacionó en la entrada del colegio. Un tipo de rasgos duros descendió del auto y se aprestó para barrer el polvo del suelo con una escobilla. Luego abrió la puerta y un enorme hombretón de más de dos metros bajó de ella. Tenía barba de cándado y era completamente calvo. Con suma cautela permitió la salida una persona con cara hastíada. Era una chica de unos 15 o 16 años, tenía pelo celeste verdoso, ojos azules y una figura delicada pero con un tremendo desplante. Su cara de enfado no servía para enmascarar su hermosura.
-"¡Uyuyuy!.....¡ese huevito quiere sal!.....¡grrrr!....¡que minón! .....¡abránle paso a este toro!".-dijo Goten extasiado".
-"...¡E-espera Goten!....¡Goten!....¡No sabes....!".-exclamó Trunks.
Difícilmente su nuevo amigo lo escuchó con todo ese brío e infulas de macho que lo invadieron. Goten nunca la había visto en todos sus años de colegio.... debía de ser nueva, igual que Trunks.....
-"¡¿No me pueden dejar ni siquiera un minuto sola?!".-le gritó la chica enojada al calvo alto.-"¡Es imposible llevar una vida de colegio normal con un guardaespaldas.....¡¡mamma mia!!!".
-"P-pero mancanza Bra.... son órdenes del signore Vegeta.... debe comprender...".-intentó explicarse apenado el calvo bigotón.
-"¡Es mi papá quien debe comprender....!. ¡Ya no soy una niña!. Si me quería segura debió enviarnos a un colegio privado y no a una escuela pública...!".
-"Es por su hermano...... usted sabe lo que piensa su padre, sobre forjar el carácter.....".
-"Si si....mi hermano esto.... mi hermano esto otro. Él tiene libertad porque es propio de los hombres, no quiere que sea un hijito de mamá toda su vida..... ¡que machismo tan absurdo el de mi familia!...¿en qué siglo creen que vivimos?".
-"¿Este "bola 8" te está molestando......?".-los interrumpió la voz de Goten. El chico miró con picardía a la muchacha y de manera desafiante al gigante".
-"¿Y tú quien ERES?".-remarcó de manera casi despectiva Bra.-"Esto no te incumbe y tampoco te queda el papel de héroe....".
-"Difícil".-dijo Goten.-"Como me gustan".
Nappa giró en dirección al chico mordiendo sus labios.
-"¡Basura!.... ¡cuida tus palabras frente a la mancanza!.... ¡Y NO ME LLAMES BOLA 8!".
-"¿Por qué, bola 8, te molesta que te digan bola 8 si eres una bola 8?" .
-"¡Parece que quieres morir hoy enano!".-gritó Nappa sacando un revólver de entre los pliegues de su chamarra. Goten se asustó con tamaña reacción, pero se contuvo para no mostrar debilidad frente a Bra.
-"¡Nappa!....¡baja inmediatamente tu arma!"-ordenó con voz autoritaria Bra.
-"P-pero...pero....".
-"Matarlo no implica protegerme y mi padre te dijo que salvo esa orden, debes obedecerme en todo lo demás".
-"Ya la oiste, gorila. Baja esa pistola de una maldita vez".-ordenó a su vez más confiado Goten.-"Una vez que caes bajo la mirada matadora de Goten Montoya estás perdida".
-"¿Montoya?".-exclamaron Nappa y Bra a la vez. La segunda entonces frunció el ceño y dibujó una sonrisa en su rostro.-"...como te dije Nappa, no debes matarlo.......pero eso no te impide.... ESCARMENTARLO!!!".
-"Será un placer, mancanza... si es un Montoya no me extraña que sea también un gusano".
Para Goten fue casi tan rápido y fuerte como el impacto de un tren. Un feroz golpe del enorme puño del bruto dio de lleno en su cara haciéndole caer un par de metros mas allá.
-"¡Vamos gallito!....¿donde quedaron esos ánimos?".-se burló Nappa.
Goten sorprendido limpió su boca para encontrar su mano llena de sangre. Golpeado e insultado gratuitamente..... estaba furioso.
-"¡¿Q-qué dijiste de los Montoya......?"-preguntó Goten con voz calma pero peligrosa.
-"¡Que son escoria!".-gritó con dureza el calvo pateándolo esta vez en la boca del estómago. En esta ocasión, quedó apoyado en el suelo sobre sus piernas y brazos, respirando entrecortadamente.
-"¡Basta ya!"-exigió Trunks quien ya no podía seguir al margen.
Nappa y Bra lo miraron sorprendidos.....
-"Signore Trunks..... ¡que sorpresa!. Debe alegrarse, estoy castigando a un Montoya".-dijo Nappa con voz melosa.
Trunks miró a Goten con sorpresa. Sin embargo, casi al instante volvió a adoptar un sentimiento de disgusto y asco.
-"No estoy alegre y esto no está bien"
-"¡Fratello!. ¿Acaso olvidaste lo que pasó?. ¿Qué harías si ese bastardo me hubiese viola...?"-Bra se cortó y retuvo a tiempos los cristales acuosos, que furiosos, deseaban liberarse y bajar por aquellas mejillas lozanas.
-"Yo mismo lo habría asesinado Bra".-respondió con una seriedad que asustó a Goten y más aún cuando el saiyajin de pelo lila lo apuntó con su dedo.-"Pero este chico no es él.... no estigmatizemos a todos los Montoyas por culpa de ese bastardo".
-"A veces no te conozco Trunks".-respondió con frialdad la chica. -"Vamonos Nappa".
Dando media vuelta se retiraron. Trunks le tendió la mano a su nuevo amigo para ayudarlo a incorporarse.
-"Parece que seré yo quien te lleve a la enfermería esta vez.... aunque toda excusa es buena para ver a Lunch".-bromeó.
Goten no pareció captar la broma o no estaba de animo.
-"¿Esa chica en verdad es tu hermana?".
-"Si".-respondió el otro de forma escueta, nivelando el tono de su voz con el de su interlocutor.
-"¡Está buenísima!".-respondió emocionado Goten.
-"¿Eh?".
-"No sé lo que le haya pasado, pero si no la conquisto no me llamo Goten Montoya".
-"De hecho....".-intentó responder Trunks, pero su amigo lo interrumpió.
-"No digas nada. Sé que tuvo un lío con un Montoya, pero yo le borraré esa imagen de su mente".
-"¿Eres algo de Raditz Montoya?".
La pregunta tan directa tomó por sorpresa a Goten. Jamás esperó que el lío fuese con un familiar tan directo.... y difunto.....
-"N-no...el apellido Montoya es muy común entre los saiyajins.... solo es una coincidencia".-mintió.
Trunks le palmoteó la espalda aliviado.
-"¡Menos mal!. Me libras de un gran peso. Ese tipo fue un desgraciado. No me gusta condenar a la gente por actos de otros, pero sinceramente no podría hablarte si fuese pariente tuyo. No te preocupes por Bra, ya se le pasará. Es buena chica, si llegas a conocerla bien....".
-"Claro que está buena....".-asintió el joven Montoya con cara de libidinoso.
-"¡¡Goten!!".
Por suerte no tuvo muchos problemas de tráfico y pudo estacionar su Ford T, cerca de la Estación de Policía. Como detective de la misma, no tenía tantas exigencias de puntualidad como los otros miembros, ya que su trabajo se desenvolvía principalmente en las calles. Goku siguió la rutina de todos los días, aunque con más desgano que lo común. Limpió sus zapatos en el felpudo de la entrada, pasó la tarjeta por el marcador de horario y entró a su oficina con un golpe seco. La expresión de su rostro se tornó en sorpresa al ver que su lugar de trabajo no estaba vacío. Un sujeto de su misma edad, pero calvo y de baja estatura estaba sentado en su escritorio. Jugaba solitario con toda la confianza del mundo, como si se tratase de su propia habitación.
-"Eeeh.....¿con quien tengo el gusto?".-preguntó el saiyajin con una gota de sudor frio recorriendo su cabeza.
El calvo se levantó con vergüenza rápidamente e hizo un gesto de disculpa con su cara. Frotó con la mano su cabeza como si intentase peinar un cabello inexistente y en seguida se levantó para estrechar la mano del recién llegado.
-"Mil disculpas....estaba sumamente aburrido esperandolo. Mi nombre es Krinlin, fui monje del templo Oorin, pero ahora trabajo de detective....soy su compañero en esta misión".
-"¿Misión?. ¿Templo Oorin?."-exclamó Goku aun confundido.-"Antes que nada no soy "usted", para un compañero de trabajo.....mi nombre es Goku, tutéame con confianza".
-"Conozco su nombre.....perdón, tu nombre".-dijo Krinlin con una sonrisa nerviosa, sobando la parte trasera de su cabeza.-"Roshi-sensei me dio los detalles".
-"¿Roshi-sensei?.... un título algo elevado para el jefe de una central de policía".-comentó el detective más alto.
-"Yo también fui su alumno Son Goku-san..... no mucho tiempo después de que lo abandonaras....".
-"Bueno, verás....conocí una chica...me establecí...."-intento justificarse Goku con una sonrisa nerviosa.
Krinlin rió de buena gana.
-"¡Vamos, que no soy un espía de Kame Sennin!. No tienes que darme explicaciones....yo también sé lo que es el llamado de una mujer!".
-"¡Al menos en algo es seguro que superamos al maestro!"-agregó el otro uniéndose a la broma.
-"¡Ejem....cough....cof!".-señaló una voz manifiestamente molesta en el umbral de la oficina. Se trataba de un hombre menudo y arrugado por los incontables inviernos y primaveras que había soportado en la Tierra. Se apoyaba en un cayado toscamente tallado y un par de gafas oscuras cubrían misteriosamente sus ojos.
-"¡Jefe!".-gritaron blancos de terror los dos detectives a la vez.
-"Parece que por aquí hay muchas ganas de limpiar los lavabos durante las proximas tres semanas...".
Rapidamente Krinlin sentó a Roshi en el escritorio, mientras Goku le quitó el polvo de la chaqueta con un plumero.
-"...pero no me molestaria en venir a tu oficina por algo tan banal....".
El saiyajin endureció su ceño y miró a su compañero.
-"¿Se trata de la misión?".
El viejo asintió.
-"Supongo que no te adelantó nada de ella, a juzgar por la algarabía que había en este lugar cuando entré.."
-"No...".-reconoció el calvo avergonzado.
-"Sé de la perdida que sufriste hace poco Goku-kun.... por eso te pido que dejes a un lado tus sentimientos en esta tarea. Se trata de Vegeta Corleone..."
Un sudor frio mezcla de sorpresa, nerviosismo y placer recorrió la espalda de Goku. La oportunidad llegaba sola....¡y como parte de su trabajo!. La intensa euforia que irradió Goku por la noticia, dio un cambio subito en la oficina gris y burocrática. Incluso una antigua foto color sepia de Vegeta, con el lema "wanted", pegada a la pared pareció temblar ante ese halo de satisfaccion malsana.
-"Sabemos por fuentes confiables que un barco arribará esta noche en el Puerto Dawn con un cargamento de licores y tabaco ilegales evaluado en 500 millones de zenis. Estamos casi seguros que Vegeta Corleone está involucrado, pero no podemos realizar una incautación....muchos funcionarios, incluso dentro de este mismo cuartel han sido sobornados por la familia Corleone. Esta noche el viejo patriarca de la familia, realizará una fiesta en el Casino Satán. Lo más probable es que se trate de una tapadera para distribuir el cargamento. Necesito que se infiltren y consigan pruebas para realizar una redada.....de ser posible una muestra".
-"No hay problema"-respondió Son Goku por reflejo, aunque su mente maquinaba otras cosas en ese instante.
-"Goku...hablo en serio".-continuó Roshi.-"Esta misión es de vida o muerte para nosotros. Los habitantes de la Capital del Oeste no nos creen por culpa del nivel de corrupcion. Es nuestra oportunidad de reivindicarnos....confió en ti....eres nuestro mejor hombre".
El estómago del saiyajin dio vueltas. No se creía capaz de cumplir con la ley con Vegeta delante suyo. La confianza de su maestro le pareció exagerada e injustificada....¿sería posible responder a semejante reto con una carga tan pesada como la muerte de su hermano, ejerciendo presión cual saco de trigo?.
-"...l-lo intentaré".-respondió intentando disimular su nerviosismo. Rápidamente se dirigió a la salida para evitar la mirada de Roshi, pero la voz de su maestro lo detuvo.
-"Goku....".
-"Diga Roshi-sensei....".
El viejo le extendió una tarjeta.
-"Dile a tu mujer que se arregle".
Goku miró la tarjeta con sorpresa.
-"¡¿Es con pareja?!!"-gritó.
-"....pues eso.."
-"¡No, no y no!. ¿Acaso quieres seguir a Raditz?. ¡¿Como me pides que te acompañe para algo tan ridículo?!".-gritó Chichi soltando de súbito la manzana y el cuchillo con que la pelaba.
Goku encogió los hombros inocentemente. Chichi odiaba cuando hacía eso, le costaba aún más negarle algo.
-"P-pero Chichi, es parte de mi trabajo....no se trata de una venganza".-exclamó.
-"¡Eso no me interesa!. ¡Estás regalando tu vida de igual forma!".
-"¡Antes siempre te enojabas porque no conseguía un trabajo, y ahora que lo tengo no colaboras para que lo mantenga...!". -respondió el saiyajin.
-"¡Si, pero da la casualidad de que elegiste el trabajo más peligroso de todos!".
-"Está bien....está bien".-suspiró su marido con aire de derrota..-"Tendré que recurrir a la opción 2....".
-"¿Opción 2?".-preguntó Chichi algo incrédula.
-"El cuartel contactará con una agencia de modelos....Roshi-sensei me conseguirá una acompañante....".
Las mejillas de Chichi se tornaron rojo furioso. Sus puños temblaron y sintió su espinazo tiritar.....
-"¡Ni pensarlo!. ¡Está bien!. ¡Iré contigo!.¡Por esta vez pasa....!. ¡Pero solo por esta vez!"-advirtió.
-"He escuchado muchas veces esa frase".-murmuró muy despacio el saiyajin, para su propio deleite.
-"¡¿¿Qué dijiste??!".-exclamó furiosa el objeto de su comentario.
-"Nada..nada....".-dijo el otro. Chichi lo miró friamente de reojo y se dirigió al baño.-"¡Espera!".-la detuvo su marido.-"Tenemos que ir al cuartel....la secretaria del jefe te alquiló un traje...!".
Chichi agarró a Goku por el cuello de su camisa y atrajo su cara a pocos cms de la suya.
-"¡Iré obligada, pero por ningun motivo me impondrás con que ir...¡¿entendiste?!".
El saiyajin tragó saliva.
-"S-si".
Con el fuerte ruido de un portazo, Son Goku quedó solo en la habitación.
Luces de neón....por todas partes. De noche el espectaculo que ofrecía la enorme metropolis que era la Capital del Oeste, opacaba todo cuanto pudiese programar la naturaleza....las estrellas....la luna...las blancas faldas de las montañas que recortaban de manera irregular el horizonte. Avisos de todo tipo coronaban las puntas de los edificios, que se extendían hasta el infinito, adornados por gárgolas y ángeles dando un contraste barroco. Las ventanas de los mismos se apagaban y encendían como luciernagas y su sincronización provocaba la sensacion de movimiento. Las calles, intrincadas, se perdian como riachuelos entre las montañas que representaban tamaños rascacielos y en todos los rincones, hasta los callejones mas angostos, pululaba un enorme mar de gente de todas las razas: blancos, negros, mestizos, hombres-bestias y bestias-hombres. No era raro, considerando que la Capital del Oeste era el núcleo urbano de mayor tamaño del continente occidental.
Esta noche, un punto en especial concentró un número mayor de espectadores. Una enorme multitud se agolpó en torno al Casino Satán, lugar fijo de reunión de las personalidades mas importantes del espectáculo, política y....mafia. El nombre del local adornaba la parte más alta del edificio revestida de neón. Tenía 6 pisos y entradas en sus cuatro caras laterales. La principal de ellas tenía dos columnas del capitel dórico a ambos lados del umbral.
Las miradas de los presentes en unos instantes se volcaron en un solo punto. Un hombre bastante apuesto, musculatura respetable, de cabello desparramado y vestido con un frac Bourgogne, emergió de un Ford T, acompañado por una mujer preciosa que hoy lucía particularmente despampanante. Tenía el cabello negro y bastante largo y no lo traía recogido como era su costumbre. El corte de su vestido era claramente chino, de una sola pieza y color negro. Tenía cuello alto y un largo tajo recorría un lado de la falda, dejando ver gran parte de su pierna. Con dificultad se abrieron paso entre la muchedumbre y le entregaron las entradas a un calvo alto.
-"Su cara me parece conocida".-señaló Nappa con suspicacia.
-"La tuya también, amigo... probablemente porque ambos somos saiyajins".
-"¡¿Q-qué dijiste?!".-replicó el otro con sorpresa, pero el mar de gente arrastró rapidamente a la pareja hacia el interior y no pudo continuar con su interrogatorio
-"De buena que nos libremos".-indicó Goku a Chichi.-"Ese Nappa es uno de los tipos mas cercanos a Vegeta....es uno de los más rudos del bajo mundo".
-"Anata.....mejor mira esto".-lo silenció Chichi.
Ninguno de los dos había visto en su vida tanta fastuosidad. Una eclosión de pompa y vida se mezclaba en su interior opacando al exterior que tan imponente les había parecido. El lugar era completamente circular. Al centro podías comtemplar con asombro, una fuente estilo romano que consistía en cuatro ninfas sosteniendo un cántaro de agua. La alfombra era persa, con formas geometricas que no seguían ningun patrón. El unico punto común era el dominio del color rojo en todo el piso, iluminado por el brillo dorado de las joyas y el fulgor de los candelabros. Las mesas eran de un cristal tallado, con un foco de luz que salía del piso y que encandilaba parcialmente a los invitados. Recorriendo todo el radio del lugar, hasta llegar al lado opuesto, estaba instalada una tarima cubierta por cortinas carmesí y cerca de ella habia una mesa notablemente mas grande que el resto. Por la actividad que se podía apreciar, Goku dedujo de inmediato que había de tratarse de la mesa de Vegeta. La cantidad de sujetos jugando poker era sorprendente.
Chichi frunció el ceño
-"Mira la cantidad de polvo blanco que hay debajo de las mesas...todo este lujo y aún así....".
-"¡Goku-san...!...¡acá....!...¡madre mía....!...¡auch!".-exclamó una voz a sus espaldas.
-"¡Krinlin!......".-secundo la voz de una mujer a la primera.
El saiyajin quedó pasmado. Su pequeño y calvo amigo estaba acompañado de una mujer preciosa. Azules y fríos eran sus ojos como los de una caverna de Siberia. Su pelo rubio caía graciosamente hasta sus hombros. Era blanquisima y esbelta como una escultura. Su vestido dejaba desnudo sus hombros y su espalda y solo se aferraba a su finisima figura por una hebras azules, del mismo color que el resto del vestido.
No cupo duda que la mujer de cada uno impresionó al otro y un aire de frustración los invadió. En la oficina dejaron en reserva el tema de las mujeres riendo por dentro. Jamás pensaron que otra mujer rivalizaría con la belleza de la suya.
-"E-ella es Chichi....Krinlin-san".-dijo Goku con dificultad para articular las palabras.
-"Mi mujer.....18".-respondió Krinlin a su vez sin dejar de observar a Chichi.
-"¡18!".-exclamaron los Son a la vez, frente a semejante nombre.
-"¡Jajaja...!....es solo un sobrenombre.....su verdadero nombre es...."
Todo quedó oscuro salvo el escenario. Unos potentes focos lo contrastaron con el negro absoluto.
-"Silencio..".-lo interrumpió 18.
Una pierna.....la pierna de una mujer se asomó entre los pliegues de la cortina carmesi.
-"Non, Rien de Rien.... Je ne Regrette Rien...".
Una serie de aplausos rompieron la quietud de ultratumba, seguido de chiflidos de excitacion masculina.
-"...¿Edith Piaf?.....¿ese canalla de Vegeta consiguió a Edith Piaf para animar su fiesta?". -murmuró Krinlin.
-"No... Edith Piaf no está tan buena como esta...".-le susurró Goku al oído a su amigo.
-"¡Goku!"-dijo Chichi enojada pellizcándole el brazo.
A pesar de sus protestas, Goku no se equivocaba. Aunque no era Edith Piaf todos la reconocieron: Bulma Briefs, la hija del creador de las capsulas Hoi-Poi. Cientifica y cantante profesional. Todos contuvieron la respiración al verla. Unos jugaron con sus relojes y otros abrocharon y desabrocharon repetidamente su camisa como un ritual.
Quedarse corto de halagos para la mujer que apareció en el escenario, sería una injusticia después de mencionar las cualidades de las otras dos; que en conjunto componían el trío mas envidiable de la ciudad en el apartado físico. Mientras Chichi tenía una hermosura lozana y de rasgos campestres, la belleza de 18 era fuerte, misteriosa y temible. Bulma, en cambio, era seductura, embriagante...."juguetona" tal vez....si consideramos que la palabra también se aplica a una araña con su presa. Coraje, frialdad y astucia, eran las palabras que describían respectivamente a las tres mujeres.
Bulma tenía el cabello lila, que al igual que 18, acariciaba sus hombros. Los rasgos de su cara eran finos, delicados, pero ciertamente capaces de lograr expresiones de dominio. Sus ojos eran azules, pero al contrario de 18 no eran alargados, sino mas bien grandes y redondos, como la Tierra mirada desde el espacio. Completamente rojo era su vestido, al igual que sus tacos. Luciano Biagotti diseñó ambos. Grácil de cuerpo, se contorneó con soltura por el escenario, tomando de vez en cuando la mano de algún afortunado de las mesas cercanas para ganarse al público.
-"Ese ruido....debajo de las mesas".-murmuró Goku al sentir un leve zumbido.
".....Ni Le Bien Qu'on M'a Fait, Ni Le Mal
Tout Ca M'est Bien Egal
Non, Rien De Rien, Non, Je Ne Regrette Rien
C'est Paye, Balaye, Oublie, Je Me Fous Du Passe
Avec Mes Souvenirs J'ai Allume Le Feu
Mes Shagrins, Mes Plaisirs,
Je N'ai Plus Besoin D'eux
Balaye Les Amours Avec Leurs Tremolos
Balaye Pour Toujours
Je Reparas A Zero
Non, Rien De Rien, Non, Je Ne Regrette Rien
Ni Le Bien Qu'on M'a Fait, Ni Le Mal
Tout Ca M'est Bien Egal
Non, Rien De Rien, Non, Je Ne Regrette Rien
Car Ma Vie, Car Me Joies
Aujourd'hui Ca Commence Avec Toi........".
Las luces regresaron.
El público prorrumpió en aplausos. Unas cuantas rosas cayeron al escenario cuando la cantante realizó la venia correspondiente. Una mano enguantada la ayudó a bajar de la tarima antes que nadie. La mano de una persona que Goku reconoció por cientos de archivos y por un odio que le carcomía el alma....Vegeta Corleone.